11 de febrero de 2008

El Rastro, siempre estuvo en
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..........Hubo una época feliz, como otras muchas de mi vida, que volví a vivir en Madrid capital, fue loca, divertida y también enriquecedora.
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..........Me encontré en la movida madrileña y, quemé casi todas las naves en Madrid, pero también fueron años de grandes descubrimientos.
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..........Conocí la Cava Baja en mis años jóvenes cuando en pandilla íbamos a los Mesones, a tomar vino y tortilla de patatas, la economía no daba para más, pero eso sólo se hacía en fechas muy señaladas, Navidades, vacaciones de Semana Santa y poco mas, dos o tres veces al año. En la época a la que me refiero ahora, yo estaba mas crecidita y mis pasos de insomne siempre me llevaban a El Rastro, un café en San Millán, la cerveza en La Bobia, la copa en La Mandrágora disfrutando de las buenas gentes que la frecuentaban, sin faltar el paseo zigzagueante por la Ribera de Curtidores entre puestos tan desordenados como mi vida, pero también allí encontré mis mejores libros, la chaqueta mas cutre ó una lámpara que nunca funcionó, si las mañanas no podían terminar sin tomar unas gambas en la calle Toledo, las noches eran pa'La Soleá, flamenquito y buen jolgorio.
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Me divertía perderme entre esas viejas calles tan llenas de vida, Carlos Arniches, Míra el Rio Baja, la gran plaza del Campillo Mundo Nuevo y subiendo de nuevo por la de Toledo hasta la Paloma para ir hacia Tabernillas por la de Medio Día Chica y la Medio Día Grande, hasta San Francisco, era una maraña de vueltas que sin embargo conseguían esclarecer mis siempre locas ideas.

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Este pasado domingo reviví con gran alegría todos mis viejos paseos, necesitaba el reencuentro y una reconciliación conmigo misma, pensé que sería buen momento para degustar un buen vermú en la Taberna de Tomás y llevarme su libro, pero… tendré que volver otro día, (Rodolfo, no pienso quedarme sin ese libro).
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Mereció la pena, la mañana soleada, el paseo y mi renovada alegría. El domingo vuelvo…

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* Siento comunicar a quién pudiera estar interesado que tanto La Bobia como La Mandragora, ya desaparecieron, pero lo mas interesante de la zona, ademas de sus vecinos, son sus calles y los domingos de El Rastro

11 comentarios:

Tesa dijo...

Hola, brujita, eso ya me gusta más.
Vaya paseo estimulante y nostálgico que nos has dado.

Con ese ánimo las tristezas echan a correr. ¿Quién pude estar triste paseando por esos lugares, con esos locales tan castizos y las gentes tan interesantes que pululan por ahí? Tengo que ir con mi cámara.

Uno de esos domingos me apunto, para que me hagas de cicerone, pues no tengo sentido de la orientación y empiezo a dar vueltas como una peonza sin dueño y me pierdo, y sí me veo rodeada de mucha gente me entra la manía de que estoy atrapada. Cosas de mi natural chifladura.

Así que ya ves, como te decía MOS en tu anterior post, hay que levantarse del sofá y mover el cuerpo, que ese movimiento es bálsamo y estímulo para la mente. Toma el aíre y toma decisiones para intentar ser más feliz, entre ellas menos horas de curro y más dedicadas a ti.

Cielo, que me alegro mucho de que estés mejor. Un abrazo,

jose maria dijo...

hola me gusto tus palabbras pasa y mira si te gustan las mias jm

Ñoco Le Bolo dijo...

Evocar es una parte importante en el vivir. Es vivir varias veces.
Hazle caso a Tesa. Destila sentido com�n por todos los costados.
Carpe Diem.
Un beso.

Lilit dijo...

Brujis!!
que excursión mas bella solo que me hubiera gustado acompañarte y brindar contigo por lo vivido!
Que lindo lo cuentas.
Me gusto.

Rodolfo Serrano dijo...

Qué maravilla... has seguido los mismos pasos. ¿nos habremos visto alguna vez? Y sin saberlo. Mil, un millón de besos..

.JL. en los afelios dijo...

16:13 miercoles. casa.

Hoy no es domingo,
pero te he leido y el pelo de los brazos se me erizaba pensando en las cosas que habras vivido y que me encantaría vivir,
siempre, a todas horas con ganas por vivir una historia apasionante digna de A. Grandes y de recordas dentro de unos años,
que no se esfume lo que esta a mi alrededor, respirarlo todo,
vivir mas,
sentir todavía mas
y que como una esponja no se me escape nada.

Creo que me voy a ir otra vez Latina abajo, a dar una vuelta y alguna cosa que se me ocurra de camino.

Mil besos.
tks.

Rodolfo Serrano dijo...

Sé que volviste y no me esperaste. Me hubiera encantado estar contigo.

Ada dijo...

Casi siempre sustentamos nuesto presente en buena parte del ayer. Eso es peligroso a veces nos atrapa tanto que no queremos volver al hoy, pero es bueno reponerse y salir a andar por todas esas calles de nuestro ayer pero viviendo plenamente el hoy.
Me encanta ese recorrido, yo también lo frecuento, sobre todo el rastro, me tiene obsesionada, yo tuve un puesto en mis años jóvenes en el rastro donde todos los domingos iba a vender, buenos tiempo aquellos. Ahora mi vida anda un poco trastocada, por senderos de nubes y edificios de soledades, en fin esperaremos que todo mejore.
Gracias por las palabras que dejaste en mi cocina. Me gustó mucho tu comentario, además creo que es muy acertado. Te invito a té cada vez que te apetezca.
Besos.

Romano dijo...

Bonito blog,,,

saludos desde Bs As

Henry J dijo...

Brujita, hasta que te pille tengo largo recorrido jajajaja!.

Ok prometo no flojear!

Como estás?

Azul dijo...

Que hermoso es madrid cuando quiere... que acojedor...

Aunque a ratos enseñe las uñas y los dientes, cuando le parece, y le buscas, colma los sentidos...

Yo me debo un paseo... yo me debo caminar el retiro... sin pensar... dándome cuenta de que vuelvo a pisar firme, y de que vuelvo a mirar a los ojos...

Gracias por llevarnos en tu paseo... gracias, por estar y compartirlo...

Sonríe... si lo haces, el mundo cambia...

Besos a puñaos