7 de octubre de 2008

Cuba, no pudo ser

....Sé que tengo que hacerlo y he de ponerme a ello. Este, seguro es, tan buen momento como cualquier otro para contaros mi fallido viaje a Cuba...
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A finales de agosto, me pase por la agencia para mirar que tipo de viaje se acomodaba a mis fechas y presupuesto. Como casi lo tenía decidido, reservé el añorado, deseado y mil veces comentado viaje a La Habana. Ya habían empezado las tormentas tropicales y a primeros de septiembre ya sabéis el primero de los huracanes, Gustav, azotó sin piedad la isla, no importaba yo seguía en mis trece, iba a ir, siempre que los vuelos salieran para allá, pero también llegó Ike con mas fuerza que el anterior y dos días antes de mi gran viaje, me llamaron de la agencia para anularlo y pedirme que cambiara de destino... adiós Cuba (de momento).
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Tras muchos dimes y diretes, me decidí por un "Crucero", no era lo que mas me apetecía, además yo siempre había tenido un cierto rechazo hacia ellos, pensaba en lo típico, me voy a agobiar, me voy a marear, no me apetece ir a cenar vestidita como para ir de boda... etc. etc.
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Y porqué no un puntito romántico de película
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El destino era bonito, aunque ya conocía una parte. La salida desde Madrid en avión hasta Atenas, donde se embarcaba, después de instalarte en el barco, que por cierto era como un gran hotel de 5 estrellas, se disponía de dos días para visitar la ciudad, libremente o con excursiones programadas, no volveré a aburriros tranquilos, ya lo hice el pasado año.
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La Acrópolis siempre bella
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....La noche del segundo día y mientras cenábamos tranquilamente, el barco comenzó su navegación, era tan suave que yo me enteré cuando ya estábamos en alta mar, por lo que deduje que la parte del mareo ya la podía borrar de mis temores.
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....Navegamos toda la noche, dormí perfectamente y amanecimos frente a la costa de Patmos, la primera de las islas griegas que visitamos.
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No voy a contaros nada ,sobre las islas griegas o turcas que visité, eso quizá lo deje para otro día, pero si sobre la vida en un crucero.
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El barco tiene muchas similitudes con cualquier zona costera de vacaciones, puedes moverte por muchos y diversos espacios. En el que yo estuve tenía once plantas en las que se distribuían varias piscinas, un spa, dos jacuzzis grandes, una pista de jogging, placenteras hamacas por todas las cubiertas, cine, salón de actos, biblioteca y sala de internet, discoteca, casino, sala de juegos, tiendas libres de impuestos, peluquería, pubs y restaurantes diversos con una cocina espléndida, os aseguro que me ha sorprendido la gran calidad de las comidas. Por cierto no llevo comisión.
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....Dejo aparte la descripción de un "chill out" en la última planta del barco, tenía una pared entera de cristaleras orientadas a la proa del barco y como el resto de plantas, camarotes, etc., estaba enmoquetado, y rodeado de confortables y relajantes sillones en los que te podías tumbar mirando al mar y sintiendo como avanzaba el barco. Por la noche, era el lugar mas agradable del barco, solía haber una pequeña banda que improvisaba jazz para las pocas personas que buscabamos ese tranquilo rincón.
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Una juerguecita caribeña
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....Como podéis imaginaros en tantos metros cuadrados no hay lugar para el agobio y mucho menos para el aburrimiento. Yo que no soy muy dada a clases de baile, juegos, karaokes o fiestecitas, he aprovechado el tiempo que tenía que estar embarcada para ponerme al día con mis lecturas, sin animo de dar envidia, tumbada en una hamaca, frente el mar, un café y mis libros favoritos uhmmm indescriptible.
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...Puedo tambien contaros para quién tenga curiosidad, que el servicio formado por mas de 600 personas, era fabuloso, nunca me he sentido tan bien atendida, con tanto cariño y primor. La limpieza de todos los rincones del barco era igualmente espectacular y como dato puedo deciros que el camarote lo limpiaban y cambiaban toallas "dos" veces al día.
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...Y si a todo lo anterior le añadimos las visitas a Atenas, Patmos, Rhodas, Bodrum, Kusadasi y la guinda "Estambul", puedo aseguraros que el viaje ha valido la pena, no pudo ser Cuba, pero seguro que las calles de La Habana vieja me esperarán impacientes la próxima primavera.
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La Mezquita azul y sus turistas

10 comentarios:

Ñoco Le Bolo dijo...

Siempre nos quedará... Cuba.
Y es una suerte tener siempre una ilusión en la reserva. Mientras, disfrutar el día a día.

Bueno. Ahora, a esperar una descripción detallada del viaje, que siempre es muy ilustradora para los que no nos gusta ir en barco. No me imagino cenando con el capitán...

Bien regresada al mundo real.

Un beso.

Meiga en Alaska dijo...

Siento que no pudieras hacer tu soñado viaje, aunque el que hiciste en su lugar tampoco tiene pérdida.

Yo la verdad, aunque he tenido mis prejuicios con lo de los cruceros, estoy totalmente liberada de ellos por fin y no me importaría nada hacerme el viaje que te acabas de hacer tú :)

Un beso enorme y me alegro qeu lo pasaras bien

neurotransmisores dijo...

El barquito es como una ciudad flotante.

Saludos.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Yo tambien fui a un crucero y fue genial pero como La Habana...uhhh. No te voy a poner los dientes largos, pero La Habana te sigue esperando. Pero se ve que lo has pasado genial.
Saludos y salud

Tesa dijo...

Querida brujita, bienvenida de nuevo. Está claro que has sabido disfrutar del viaje, aunque no era lo que tenías planificado. Un poco de historia, belleza, confort y relax.

La Habana te produce otras sensaciones, es muy potente el contacto con la gente, muy desesperante ver caerse parte de los majestuosos edificios, intuir y saber las carencias de mucha gente, que para muchos un mechero de esos que se tiran, un bolígrafo o los jaboncitos que te ponen en el Hotel sean pequeños tesoros.

Admirar el ingenio de los cubanos para sobrevivir, su vitalidad y su esperanza en que los cambios que anhelan, y que tienen que llegar ya o aquello se va al carajo, no les arrebaten los logros que tanto les costó conseguir.

Es uno de eso lugares a los que no hay que ir como turista, sino como viajero.

Un abrazo, bruji

Alicia dijo...

Qué lástima lo de Cuba, sé la ilusión que te hacía.. pero buneo. al año que viene creo que tambiñen hay vacaciones.
Que maravilla de barco, no??? yo quiero...
Mil besos brujita buena

Rodolfo Serrano dijo...

Anda, que.... Vaya suerte la tuya. Felicidades. por cierto, ¿has visto qué foto dan de mí en Madridiario? ¿no te suena?
Besos

Danny G. dijo...

Hola!
Que pena es que no hayas podido llegar hasta Cuba, pero a cambio nos dejas una bella crónica del crucero. :-)
Saludos desde Buenos Aires.

RoB Dangal TV

Valonsadero me llaman dijo...

Si vas a Cuba tienes que montarte pronto en el avión, porque cuando se llena de gente no hay quien aguante. Y en cuanto llegues a la Habana Vieja, vete a la calle del Obispo y pregunta en Teresa donde venden cirios de Semana Santa, son los mejores de todo el Caribe.

Kiri_dido dijo...

Si...la Habana y su maravilloso malecón te seguirán esperando. Amo esa ciudad. Y Estambul es otra de las ciudades que me ha fascinado. Me alegro que el crucero te haya gustado. Yo ni muerta me subo a un barco, pero bien por ti. Bss.