20 de septiembre de 2007

Para Cuscús

Sé que nació para hacerme feliz un tiempo, quizá porque sabía que le necesitaba, supo llegar y llenar mi vida, muchos pensaran que cómo en tan poco tiempo, apenas un mes, se puede conseguir ocupar una parte importante de tu casa, tu vida, tu tiempo... pero él, lo hizo.


Era pelirrojillo, con unos grandes ojos azules en una cabeza demasiado grande para su pequeño cuerpo, unas orejas puntiagudas siempre pendientes de mis movimientos para seguirme, subir a mi regazo, trepar a mis hombros para hacerme cosquillas con su bigotes, era agradecido ante cualquier caricia, juguetón, risueño, sí, de verdad, se podía notar su sonrisa de satisfacción cuando venía empujando una pelota y yo jugaba un rato con él.

Cuando llegó a casa, fué un regalo de mi hija, le puse un cascabel, no podeis imaginaros que orgulloso iba por la casa, parecía un peluche.

Una noche como todas las anteriores, después de jugar un rato, se acostó en su cunita, se metió entre su mantita donde escondía la cabeza y durmió tranquilamente. A la mañana siguiente cuando encendí la luz de la sala de estar y esperé, como siempre, su reacción de saltar como una bala hacia mi, no ocurrió nada, fuí hasta él y gimiendo me miró con sus ojos, muy tristes, pero sin moverse, cuando le destapé y le cogí entre mis manos, ví que sus patitas estaban sin fuerza, no podía andar, ni moverse. El veterinario le diagnosticó una periocarditis infecciosa, o algo así, ya dá lo mismo un nombre u otro.

Se fué muy tranquilo, espero que la rapidez con la que actuamos todos, mi hija que le trasladó y el veterinario, deseo pensar que todo transcurrió tan deprisa que no sufrió.

Quizá no entendais demasiado todo esto, pero es que tenía que hacerle un pequeño post, él me acompañó durante muchas horas en mis paseos por las nubes.

Se llamaba Cuscús

15 comentarios:

Yvette dijo...

Yo te entiendo perfectamente.
Tengo 14 Cuscúses. Imaginate!!
Muy bonito tu post. Gracias. Si me visitas podras ver fotos e historias de los mios.
Un abrazo.

Tesa dijo...

Hola, brujita, estoy llorando como una idiota. Cuscús se merecía un post, qué guapo y cabezón que era.

Y sí, claro que reía, porque los gatos tienen un sentido especial para captar los sentimientos. Ponen su cola para arriba pero con un bucle en la punta para demostrarte lo especial que eres para ellos. Rozan su cabeza con tus piernas ronroneando para agradecerte que los mimes, que les hagas caso.

Imagino el disgusto. Mi anterior gato, Boris, que era enorme y tranquilo, tuvimos que sacrificarlo porque no quedó bien después de que unos perros se ensañaran con él. Y me pasé llorando siete horas, y nunca he podido olvidar sus ojos amarillos despidiéndose de mí mientras le hacía efecto la inyección que le puso el veterinario para que dejara de sufrir, y yo le decía “perdóname, Boris”, mientras le acariciaba por última vez, y él me miraba como si entendiera que no había otra solución y tratara de consolarme.

Tú gatito pelirrojo y cabezón ya forma parte de ti, y de mí también a través de tu relato.
Se llamaba Cuscús y no lo olvidaremos.

Un gran abrazo, amiga.

Paseando por tu nube dijo...

Gracias Yvette, estoy deseando que pasen los 2 o 3 meses de cuarentena que me aconsejó el veterinario para poder volver a intentar otra amistad tan sincera como la que me brindó Cuscus. Por supuesto, que pasaré a veros.
Un beso cielo

Tesa, mi querida amiga, que decirte, cada vez que llego a casa y me siento en el sillón con mi portatil... y no está el para saltar y pasearse por el teclado, para luego subirse a mi cuello y quedarse quitecito mientras yo escribía. Es cierto, cuando estaba contento levantaba la cola haciendo un bucle en la punta. Hecho de menos su cascabel sonando a mi alrededor.
Tesa, te envíé una foto, ya me dirás.
Un beso querida amiga

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Me recordó a mi poema Kiwi (sobre un pajarito muerto que era mi mascota).



Creo que ya lo había leído, está muy bien.
Buenas, buenos:






Soy argentina y pionera en esto de las redes, por tanto tendrás que saber quien soy:


Alinearse, listo... ya.



En mi carácter de
Jefa Espiritual de las Redes.
Líder Absoluta de la Revolución planetaria.
Maestra especialista de Anda Lucía.
Dueña de tartas de cerezas:
Ser ésa de Utopías,
Demoras, moro y Tomás.
Más Supervisora Mayor del Cielo
de San Pedro Termo (feliz día de los santos).
Dueña y provocadora de todos los cambios climáticos.
Apasionada prominente de tortugas de Aquiles
y talones metafísicos.
Revisora de cuentas de Lucifer, ángeles caídos de
Luzbel Guerrero y Mostrenco Retirado.
San Colmo de los síndromes de Estocolmo.
Paisana de los líderes masones,
blasones, blusones, buzones
y perdigones.
Animadora de fiestas infantiles en las que
Panam quiebra, y birla estribillos de Peter Sellers
para Bests sellers.
PAM PAM PAM.
Bicoteadora oficial de marianos,
marcianos,
martínez,
enanos,
girones,
giraldas,
ele-mentales,
ele-monteros,
ele-fantiásicas,
ele-fantásticas,
ujieres,
ajuares,
ojuárez,
-venciendo a los muchachos del fulbito , que perdieron el partido-,
Robin Hood de los atrapados en ismaelistas serranías,
de malas compañias.
Jud Robin de Batman sin batichicha.
Ni chicha ni limón hada.
Sor Juana Inés de la innegable Cruz,
y poseedora del mérito de haber escrito
mis nanas de nona,
el cuento más largo y más corto del mundo
al mismo tiempo,
en un solo acto.
Conste en actas.
Envío mis saludos a la triple Sex Radio Vaticano´s Caros-vicios.



Viva el dogma, muera el dogma.
No aceptemos postulados falsos.


En mi curriculum ostento el raro privilegio de ser la musa gratuita por decisión ajena, de tantísimos cantautores hispanos que andan a los tiros embolsando muchísimos millones, con mi nombre y sin indemnización alguna.


Combatamos a LOS MISERABLES.

Vamos por una REVOLUCIÓN ÉTICA Y POÉTICA.

LAS MUSAS TAMBIÉN COBRAMOS DERECHOS DE AUTOR.
MERECEMOS RECOMPENSA. NO SOMOS NEGRA(S) SINO MORENA(S).


Qué sería de la creación sin nosotras.

Sin ese blanqueamiento seguirán aprovechando de nosotr@s "las negras" para alimentar sus gordas barrigas infladas con cerveza.

Sé quien soy.

La última sultana. La Moraima.

Gotas de lluvia sobre ti.

Chamana pionera del Ejército de Salvación.

Gaitera mayor de las Fiestas Urbanas.

La Luna de Avellaneda.

Princesa de los helitropos.

Gran Gata de los tejados de alambre.

La Caléndula Vargas de los indios Come-chingones.

Gaitera Mayor de fiestas urbanas.

Chamana del ejército de Salvación de Pobres y Ausentes.

La lengua de las mariposas azules.

Primera Adelantada del Siglo XXI.

La Leyenda dorada del seibo.

Campeona interespecial de Mitos hispano-argentinos.




Me colgué todos los títulos y no te atrevá a querer quitármelos, porque te spero en la esquina, te spero.



Abrazos de buena fe:


Comandante General del Mundo Entero
y
Papisa Universal de la Iglesia Luciangélica.



Lu

in the sky of diamonds del Sargento Pepper.



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Quieres ver fotos de mascotas wapas ?

http://premioparalucia.blogspot.com




Vuela esta canción, para tí...

Rodolfo Serrano dijo...

Te entiendo. Yo antes no soportaba los perros. Tuve un problema de chico con uno. Hasta que un día mi hijo trajo a casa un perro callejero. Nos mantuvimos a distancia.Luego, cuando él se va de gira, me deja el perro. Se ha ganado mi cariño. Y, la verdad, estoy deseando que esté en casa, con tono el coñazo que eso supoen. pero, por la noche, cuando escribo y lo veo tumbado a mis pies hay algo que me conmueve.
Así que te entiendo perfectamente.
Un beso

Paseando por tu nube dijo...

Rodolfo, gracias por tu comprensión, a veces cuando entro en casa y no le veo dando vueltas a mi alrededor, me entristezco.
Cuánto nos dan estas criaturas, cuánta sinceridad en su actos de cariño, a diferencia de muchos seres humanos.
Un beso, amigo

Piluchi dijo...

Como te entiendo... Desde pequeña tuve una perrita, Yolanda se llamaba... era una ricura de perra... muy dulce... muy cariñosa... divertida... y la más agradecida por las caricias que le hacía...

Cuando tenía unos 12 años empezamos a notarla tristona... se quejaba a menudo y notamos que cojeaba de una patita... La llevamos al veterinario y le diagnosticaron cancer... y ya no tenía remedio de ningún tipo porque se le había extendido por todo el cuerpo...

Nos dijeron que lo único que podíamos hacer era ponerle una inyección para terminar con su sufrimiento lo antes posible porque estaba teniendo terribles dolores...

Créeme que te entiendo porque a veces aún la echo de menos mucho... me acompaño en la infancia y parte de mi adolescencia... me escuchaba (por raro que parezca) todas mis penas y alegrías... cuantas veces me vio llorar y se acurracaba conmigo como intentando consolarme... era realmente lista esa perra...

El día que la llevamos ni siquiera fuí capaz de ir con mi madre porque sabía que si iba no la dejaría alli para ponerle la inyección... no hubiera sido capaz de irme a casa sin ella...

Comprendo ese sentimiento que tienes... Un besazo enorme y ánimo, se echa mucho de menos a esos pequeños acompañantes...

Henry J dijo...

Lo siento brujita, no me apasionan las mascotas, pero si los sentimientos y de esos tienes muchos...

Henry J dijo...

Lo siento brujita, no me apasionan las mascotas, pero si los sentimientos y de esos tienes muchos...

Lilit dijo...

Alborota a todos con su cascabel en el cielo de los gatos. En esas noches quietas si prestas atención podrás oirlo pasar.
No hay frontera corazón.
Un beso.

Paseando por tu nube dijo...

Henry, eres un cielo (resentido) pero azul y transparente.
Un beso cariño.

Si lilit, y te aseguro que lo oigo, no consigo aún borrarlo, o quizá es que no lo deseo.
Gracias, un beso

.JL. en los afelios dijo...

Joder mama,
ya me has vuelto a hacer llorar!!
quiero mas de los que me río,
que si no luego se me contagían estas cosas
y a mi los animales ya no me gustaban pero es que cuscus y summa son...!!

bueno non ti preocupare ragazza que pronto podrás tener otro y quien sabe quizá se halla reencarnado en otro que llegue hasta ti,
crees en las casualidades?

Rodolfo Serrano dijo...

Vi tu mensaje tarde ya. Pero yo no pude ir a lo de Ismael. Hubiera sido una ocasión para conocernos.
Otra vez será.

Anónimo dijo...

Qué adorables són los animales, nos dan tanto por tan poco. Ni nos juzgan, ni nos discuten. Nos aceptan tan abiertamente que ningun otro ser humano podría.
He llorado con tu post, pues hace unos meses murió mi gato. Que nos dió 13 años de alegrias, de compañía, y de un millón de momentos que no puedo olvidar.
Y aun hay quien para insultar, usa la palabra "animal", ya les gustaría a algunos!

Montse

Ñoco Le Bolo dijo...

Y ahora, siempre que nos tomemos un cus cus, tendremos un amable recuerdo para él, que estará jugando con Carlitos (un día salvado de la calle y las pulgas).