9 de junio de 2007

Atardecer/contigo





- Te estaba buscando…
- Pues ya me has encontrado, y...?
- No sé, te echaba de menos, me encontraba sola
- Nunca has sabido hacer nada sin mí
- Pero que prepotente eres! que seguro estas de mi cariño
- Si, por supuesto
- Y?
- Porque y?
- Estas seguro y nada mas, no hay en ti algo mas
- Pues… bueno si, te necesito a mi lado... mmm estoy acostumbrado a tu presencia
- Ya veo, es todo amor lo que sientes
- No seas picajosa
- No cariño, solo pensaba en nuestros hijos, en los 30 años que llevamos juntos, en los planes que teníamos y que hemos ido alcanzando, en las enfermedades que hemos compartido, las malas épocas económicas del principio, las noches insomnes por las toses de los niños, por los exámenes, por sus primeras salidas, pensaba en como entresacábamos unos minutos en la noche para contarnos el día, te acuerdas apagábamos todo y nos encendiamos tan solo una vela, me acurrucaba en tu pecho y hablábamos, creo que esas velas han salvado muchas de nuestras crisis, hace años que ya no las encendemos, se fueron los chicos, nos quedamos solos y …. Vacios, parece que ya no tengamos que hablar de nada. Te buscaba porque al abrir un cajón encontré una vela… dios! todo se me vino encima y he sentido una gran necesidad de ti, de mi compañero de viaje, del hueco de tu pecho que parecía estar hecho a la medida de mi cabeza… ahora las velas están en el cajón (cuántas han quedado sin encender?), el sofá siempre está vacio, no hay voces en la casa, ni risas… pero sabes, a pesar de… no por todo ello, te quiero, te buscaba porque te quiero

- Cariño, que tenemos para cenar?



5 comentarios:

.JL. en los afelios dijo...

Parece que has recreado aquel miedo,
aquellas derrotas...
pero quizá fué mas duro lo tuyo.
Y ahora?
Ahora ya no,
Ahora te respondería Sandra... o yo.

´- Yo también te buscaba, porque eres lo que mas he querido, es decir, lo que mas quiero.
Quieres cenar?
podemos hacer juntos pastel de carne.

Tesa dijo...

Hay tanto amor y tanta ternura en lo que escribes que logras siempre que me emocione, aunque soy de emoción fácil, a flor de piel. Hasta la belleza me hace llorar.

Sigo con cariño esos mensajes cómplices entre JL y tú y muchas veces me reconozco en vuestras historias.

Los románticos solemos elegir compañeros de viaje pragmáticos, será por compensar. A nosotras después de un montón de años nos siguen apeteciendo la luz de las velas, las confidencias, una caricia con intención, un beso especial, una mirada de deseo mezclada con ternura…
- ¿Me quieres?
- Claro. ¿A que viene eso? ¿Te ocurre algo?
- No, nada, cosas mías.
- Ah, bueno. Me estaba empezando a preocupar. ¿Cenamos?

¿A qué no hace falta señalar quien es el autor de cada uno de los diálogos?

Muchos besos, cielo.

Humus dijo...

Ninguna ausencia es simple, pero como dice Baricco "la única manera de esperar a alguien es escribir". Tu relato me ha calado profundamente.

¿Sabes? a veces las líneas se vuelven curvas y toman caminos desconocidos. Sucede quizás que tú también sientes "esa otra" lejanía. La que duele por no saber si le duele al otro.

Querida mía. El viento seguirá corriendo por el camino, acechando el momento de toparte con él cuando se crucen cualquier noche. Pero, hasta donde alcanzo a ver, nada se ha caído y por tanto, no tienes tú que levantarlo otra vez.

Te abrazo largamente.

Gracias por tu visita a mi casa y por tu conmovedor comentario al reencuentro con mi hija (y sí, es una historia real).

MentesSueltas dijo...

Vengo del rincón de Humus a descubrir tus hermosas letras, un placer. Volveré.
MentesSueltas

ysabell dijo...

que bello que esta, el amor es tan intenso pero no es eterno, luego queda la complicidad, la ternura y la amistad, lo mejor del amor, lo mas bello, los mejores resultados de tener un compañero.
un saludo.
que tengas un buen fin de semana.
ysa.